¿Qué significa excomunión?
Alejandro Torres B. – San José
“Estimado Mons. Victorino: he oído en ciertos programas de investigación cristiana el término “excomunión”. Me gustaría que me aclarara su significado en concreto, en qué ocasiones se da y de parte de quién. Le agradezco su amabilidad en responderme”.
El Código de Derecho Canónico o Ley Universal de la Iglesia, en el canon 2257 encontramos esta descripción: “La excomunión es una censura (a saber pena eclesiástica) por la cual se excluye a alguien de la comunión de los fieles” (…) Se le llama también Anatema, principalmente si se impone con la solemnidad descrita en el Pontifical Romano (este es el libro en que se describen ritos y celebraciones que corresponden al Santo Padre o a los Obispos). Como resulta del texto, se trata de la más grave de las penas eclesiásticas e implica la privación de los sacramentos, como de un modo explícito se afirma en el canon 2259: “todo excomulgado carece del derecho de asistir a los divinos oficios (equivalen a celebraciones litúrgicas, y principalmente a la Santísima Eucaristía), pero no de asistir a la predicación de la Palabra Divina”. De modo aun más explícito en el canon 2260 se prescribe: “El excomulgado no puede recibir los sacramentos”.
Ahora bien, son varias las ocasiones en que por algún delito se incurre en la excomunión. Sería muy largo enumerarlas todas aquí. Lo que conviene recordar es que hay delitos que conllevan ya la excomunión, como es el caso del aborto. Y hay delitos que primero deben ser claramente establecidos, para que se declare de parte de la Santa Sede la excomunión, como es el caso de posible herejía o de negación explícita de alguna verdad católica. Y finalmente, hay excomuniones cuya absolución corresponde al Obispo del lugar (como es el caso, entre otros, precisamente el aborto) y hay excomuniones cuya absolución es reservada a la Santa Sede, es decir, al Papa por medio de las distintas Congregaciones (o Ministerios) que con él colaboran, como es el caso de quien, fingiéndose sacerdote, simula celebrar la Eucaristía o escuche la confesión sacramental.